jueves, 29 de abril de 2010
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Canción: Brotes de Olivo. Encuentros, del disco “La fiesta del cenáculo”
En una tarde el Señor reunió a sus seguidores
para decirles a todos que se iba de los hombres.
Que su paso por la tierra tocando estaba a su fin,
y aquellos que le seguían le oyeron orar así:
Al encuentro voy con el Dios de la vida,
tengo que morir para que otros vivan.
Pero morir no es morir como la gente entiende,
si morimos a la tierra, el Dios de la vida vuelve.
Al cenáculo yo voy, voy en busca de alimentos,
que me harten y me hablen de que Dios aún no ha muerto.
Tengo que matar mi yo y saber que esto es ¡fiesta!,
es la fiesta del Señor donde aquel que muere entra.
Resurrección: Aquí y ahora
Introducción. Todos los relatos que nos hablan de la resurrección de Jesús en los evangelios, lo hacen en situaciones que muestran la debilidad humana. Cuando se presenta Jesús a María Magdalena, lo hace cuando ella está llena de lágrimas y de desolación. El encuentro con los discípulos camino de Emaús, muestra a dos hombres tristes, discutiendo, decepcionados por el final del sueño, por el que habían apostado sus últimos tres años de vida. La aparición de Jesús en el cenáculo de Jerusalén, donde estaban las puertas cerradas, nos describe a los apóstoles con miedo, con pánico por la persecución de los judíos. El encuentro en el lago de Galilea, nos muestra a Pedro y a sus 6 cómplices fracasados, sin pescar nada, después de toda una noche intentándolo, infatigables, pero con un resultado decepcionante. Así pues a la resurrección, a la experiencia de encontrarnos con un amor que supera las muertes y los sepulcros, no se llega desde la comodidad o la facilidad, sino desde la normalidad que acompaña a todo lo humano.
Confundimos la Pascua con la magia. Nos encantaría que la resurrección de Jesús evitase todas nuestras dificultades, y eliminara de un plumazo todo lo que significa sufrir, luchar, trabajar. Más parecido a un hada madrina, Jesús se podía acercar a un hospital y de un golpe de varita mágica curara todas la enfermedades, los cánceres, los Alzheimer, la vejez y la esquizofrenia. Nos rescatara de nuestras soledades, de nuestras penurias económicas. Evitara las catástrofes naturales y las injusticias sociales. Resolviera las tensiones entre las personas. Que hiciera que los hijos y los padres se entendieran. Que las parejas en crisis se amaran, que todo fuera soleado, paisaje idílico y de fantasía. Y no es así. Ha pasado ya una semana desde que celebramos la pascua, y la muerte sigue acompañando y amenazando nuestra vida. Una semana de pascua y un accidente aéreo ha paralizado a Polonia. Y siguen saliendo casos de abusos a menores, y los políticos son descubiertos robando dinero público, y sigue la violencia de género y a amigos nuestros y a familiares, les siguen diagnosticando enfermedades graves.
¿De que sirve entonces creer en la resurrección? ¿Qué significa que la muerte ha sido vencida? ¿Ese amor que es más fuerte que la muerte, dónde lo encontramos? Pues esas preguntas tienen respuesta en la experiencia diaria, cuando notamos la presencia cercana y cariñosa que viene a poner paz en medio de nuestras fragilidades. Y es capaz de transformar el pánico en alegría y las lágrimas en gozo.
Lo que Dios nos dice. “Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos. Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que odia a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino posee vida eterna en sí mismo. En esto hemos conocido lo que es el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos”. 1ªJn 3,14-16. Resucitar es aprender a encontrar la vida y el amor, que se esconde detrás del dolor y de la tristeza. La resurrección es una pedagogía de Dios con la humanidad. Como niños que somos nos asusta lo que no conocemos y nos supera. Nos provoca rechazo todo lo que no controlamos y no dominamos. La muerte, la enfermedad, el dolor, el sufrimiento, son terrenos que no nos gusta pisar. Porque no somos dueños. Porque nos hacemos dependientes de otro. Y eso nos paraliza y nos aterra. Pero justo reconocer esa fragilidad, y saber que no estamos solos. Reconocer la presencia del Amor de Dios que nos sostiene, que nos crea y nos sostiene. Resucitar es darnos cuenta de los amados que somos, y de la posibilidad de compartir ese amor. Y eso lo podemos hacer todos, si experimentamos a Jesús. La enfermedad no lo impide, ni la vejez, ni la soledad, y la viudedad. Amar es la señal clara de la resurrección. “Queridos, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios; en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de Él”. 1ª Jn 4,7-9. La posibilidad de celebrar la esperanza que se esconde detrás del fracaso. Robe Iniesta, cantante de Extremoduro dice esta frase: “Me encanta compartir la experiencia que da el fracaso”. Y la entiendo perfectamente. La podía pronunciar el mismo Jesús. El fracaso de la crucifixión, de un cuerpo desplomado cosido a una cruz, es la imagen de todos los fracasados, de todos los muertos, de todos los abandonados. Pero la última palabra de ese fracaso la tiene el Dios amigo de la vida. Se fracaso es abrazado, es besado, es acompañado. Y ya no es fracaso. Es ocasión de entregar mucho amor, de derramarlo, por el Espíritu Santo que se nos ha dado. “Más aún; nos gloriamos hasta de las tribulaciones, sabiendo que la tribulación engendra la paciencia; la paciencia, virtud probada; la virtud probada esperanza, y la esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado”. Rom 5,3-5. Es posible vivir sin miedo, sin temor, porque el amor lo expulsa.
Cómo podemos vivirlo. Aquí y ahora. Por eso todas las noticias tristes que nos salpican de forma diaria, no nos pueden desalentar. No podemos bajar los brazos a la esperanza. Puede que se alejen nuestros hijos. Puede que una enfermedad nos recuerde que somos frágiles y limitados. Puede que un embarazo se complique. Puede que no tenga trabajo. Puede que no viva lo suficiente que me gustaría. Todo ocurre, pero lo que es más cierto todavía es que Dios acompaña todas esas realidades que os cuento. Dios está más cerca que nunca de los pobres, de los desvalidos, de los pequeños. Hace falta abrir los ojos, el corazón, y descubrir que el agradecimiento inunda toda la historia de nuestra existencia. Podemos recordar que existimos por ese amor de Dios que un día pensó en nosotros y nos creo. Y día a día nos sostiene Y que nos ha regalado a personas maravillosas con las que hemos reído, llorado, amado, discutido. Pero que nos hacen ser lo que somos.
Aleluya de la tierra (Brotes de Olivo)
¿Quién quiere resucitar a este mundo que se muere?
¿Quién cantará el aleluya de la nueva luz que viene?
¿Quién cuando mire la tierra y las tragedias observe
sentirá en su corazón el dolor de quien se muere?
¿Quién es capaz de salvar a este mundo decadente,
y mantiene la esperanza de los muchos que la pierden?
El que sufre, mata y muere, desespera y enloquece,
y otros son espectadores, no lo sienten (bis).
¿Quién bajará de la cruz a tanto Cristo sufriente
mientras los hombres miramos impasivos e indolentes?
¿Quién grita desde el silencio de un ser que a su Dios retiene,
porque se hace palabra que sin hablar se la entiende?
¿Quién se torna en aleluya porque traduce la muerte,
como el trigo que se pudre y de uno cientos vienen?
Aleluya cantará quién perdió la esperanza,
y la tierra sonreirá, ¡Aleluya! (bis).
Canción: Brotes de Olivo. Un pueblo de Dios en marcha, del disco “Jerusalén”
Ha de ser nuestra parroquia un pueblo de Dios en marcha,
donde todo lo que ocurra sea de Dios, y a Dios aclama.
Siendo una sola familia que viva de la Palabra,
dando la vida por todos, siendo Palabra con todos,
y todos juntos la cantan.
martes, 06 de abril de 2010
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Oración de Movida. 23 de Marzo de 2010
Oración Introductoria:
¿A dónde vas? ¿?A dónde te encaminas, hombre?
¡Detente! Toma en tus manos estas cenizas, sopla sobre ellas.
¿Qué te ha quedado en las manos, en tus manos de hombre?
Con un soplo… Todo se ha esparcido…
¿No lo entiendes hombre? ¿A dónde vas? ¿A dónde te encaminas?
¿No ves todavía tu fragilidad… tu ser de barro, tu ser de ceniza?
Y, a lo mejor te crees grande…
Y, a lo mejor te crees gigante…
Un poco de ceniza se hace pregunta y te interroga y te invita a reflexionar ¿en verdad qué eres?
Un poco de ceniza, al inicio de la cuaresma,
te grita desde lo profundo:
¡ábrete a lo esencial! ¡ábrete a lo importante!
¡ábrete a las preguntas que no pasan!
¡ábrete a la misericordia! ¡ábrete a los caminos nuevos!
¡ábrete al perdón y la PAZ!
¡ábrete a la palabra de Dios! ¡ABRETE!
¿A dónde vas? ¿A dónde te encaminas, hombre?
¿Y si tuvieras que torcer el camino y emprender la ruta que lleva a la libertad de los hijos de
Dios?
VIA CRUCIS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO PREVIO A LA PASION
PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS ES CULPADO DE BLASFEMO:
En cafarnaún ciertos escribas empiezan a acusar a Jesús de blasfemo (MC 2.6)
SEGUNDA ESTACIÓN: ACUSAN A JESÚS DE COMER CON PUBLÍCANOS Y PECADORES
En varias ocasiones Jesús tiene que defenderse ante escribas y fariseos de comer con pecadores, porque eso significaba una solidaridad con ellos en el mal. (MC 2.16-17; Lc 19.7)
TERCERA ESTACIÓN: JESÚS ES UN PECADOR.
Los fariseos, las autoridades y otros acusan a Jesús de pecador por no guardar el sábado ni otras exigencias de la ley, como los ayunos y lavatorios de manos. (MC 2.24; Lc 13.14; Jn 5,18; 9.24) ¿Nos reconocemos pecadores? ¿Acusamos a los demás?
CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ESTÁ LOCO
Fueron principalmente sus parientes los que tildaron a Jesús de loco, y por eso trataron de recluirle en su casa. Pobre madre. No fueron los únicos (MC 3.21 ; Jn 10,20)
QUINTA ESTACIÓN: JESÚS ESTÁ ENDEMONIADO
En distintos momentos escribas, fariseos y otros lanzan la calumnia de que Jesús actúa movido por el poder de un gran demonio, que está endemoniado; algo que dolió íntimamente a Jesús, se defiende y habla del pecado imperdonable contra el Espíritu Santo (MC 3.22; Jn 8.48; 10.20)
SEXTA ESTACIÓN: RECHAZO DE JESÚS EN NAZARET
Los paisanos de Jesús no creen en él y lo rechazan, poniendo incluso su vida en peligro de muerte (MC 6.6; Lc 4 21-30)
¿Abandonas a Jesús? ¿Lo haces sin darte cuenta?
SÉPTIMA ESTACIÓN: OTROS RECHAZÁIS A JESÚS
Un pueblo samaritano no quiere recibirle, porque iba a Jerusalén.
Los habitantes de Gerasa invitan a Jesús a que se alejara de sus términos, le rogaron que se alejara de ellos, porque estaban poseídos de gran temor (MC 5.17; Lc 8.37) El temor sería, más que religioso, económico. ¡Qué tristeza y qué ceguera!
OCTAVA ESTACIÓN: EL RECHAZO MÁS SIGNIFICATIVO
Jesús fue rechazado por su pueblo escogido, significado en Jerusalén. Nos impresionan hondamente las quejas del señor: Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados: ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como una gallina reúne a sus pollitos bajo las alas, pero no habéis querido!.(LC 13.34)
En algún momento esto le hizo llorar a Jesús, pensando sobre todo en lo que sufría su pueblo: <Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: ¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora está ocultado a tus ojos (LC 19.41-42)
NOVENA ESTACIÓN: MUCHOS DISCÍPULOS ABANDONAN A JESÚS
Muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con él (JN 6.66) Era algo que Jesús sabía desde el principio. Esto le será muy doloroso, especialmente el caso de Judas, que todavía no le abandona, pero que ya no cree en él. Jesús lo sabía. Otros se negaron a seguirle, como el joven rico (MC 10.21-22)
¿Entiendes el mensaje de Jesús? ¿interpretas lo que quieres?
DÉCIMA ESTACIÓN: LOS DISCÍPULOS NO ENTIENDEN GRAN COSA DEL MENSAJE DE JESÚS
Es especialmente dramática la distancia entre Jesús y sus discípulos. Lo siguen y lo admiran, pero van a lo suyo, no acaban de entender. ¿También vosotros estáis sin inteligencia? ¿No comprendéis…? (MT 15.16-17) (MC 10.32-44) (LC 22.24-27; 24-25)
UNDÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES ACOSADO Y PUESTO A PRUEBA
Le exigen signos para creer; a Jesús le duele esta falta de fe: Otros para ponerle a prueba le pedían una señal del cielo (LC 11.16 CF. 11.29 MT 12. 38-42; 16.1-4; MC 8.11-12; JN 6.30)
Le ponen trampas legalistas para cogerle en algo:
Sobre el divorcio: ¿Puede el marido repudiar a su mujer? (MC 10.2)
Sobre el adulterio y su castigo: La ley manda apedrear a las adúlteras. ¿tú qué dices? Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle (JN 8.3-11)
Sobre el mandamiento principal: Se levantó un legista y dijo para tentarle: Maestro: ¿qué he de hacer para heredar la vida eterna? (LC 10.25; CF MT 22.34-36)
Sobre el tributo al César: Quedándose con ellos al acecho, le enviaron algunos espías, que fingieron ser justos, para sorprenderle en alguna palabra y poderle entregar al poder y autoridad del procurador…. ¿Nos es lícito pagar tributo al César o no? (LC 20.20-22)
Sobre la resurrección de los muertos: La mujer que se casó con siete hermanos, si hay resurrección
¿De cuál de ellos será mujer, porque los siete la tuvieron por mujer? (CF. MC. 12.18-27)
¿Pones a prueba a Jesús?
DUODÉCIMA ESTACIÓN: HAY INTENTOS DE APEDREAR A JESÚS
En las discusiones de Jesús con los judíos éstos llegan a coger piedras para lanzarlas contra él
(JN 8.59; 10.31)
DECIMOTERCERA ESTACIÓN: EN DISTINTAS OCASIONES QUIEREN APODERARSE DE JESÚS PARA MATARLE.
Los enemigos de Jesús empiezan a conspirar y ver la manera de apoderarse de Jesús y acabar con él: Los fariseos se confabularon con los herodianos contra él para ver cómo eliminarle (MC 3.6) Los judíos entonces quisieron detenerle, pero nadie le echó mano, porque no había llegado su hora (JN 7.30) querían prenderle, pero se les escapó de las manos (JN 10.39) trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, si no que llamaba Dios a su propio padre (JN 5.18 ) Los sumos sacerdotes y los fariseos (….) trataban de detenerle, pero tuvieron miedo a la gente, porque le tenían por profeta (MT 21.45-46)
DECIMOCUARTA ESTACIÓN: SE TOMA LA DECISIÓN DE ACABAR CON JESÚS
Por parte de Herodes: Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte (LC 13.31) Sumos sacerdotes, escribas notables del pueblo, después de la expulsión de los mercaderes del templo: Buscaban cómo podrían matarle (MC 11.19) Lucas añade: Pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios (LC 19.48)
Después de la resurrección de Lázaro los fariseos temen que puedan suscitarse una sublevación contra los romanos, entonces Caifás, Sumo sacerdote, pontificó. Es mejor que muera uno solo por el pueblo y que no perezca toda la nación. Entonces, desde este día decidieron darle muerte (JN 11.50.53; CF.MT 26.5; MC 14.1-2; LC 22.2)
Por eso Jesús tiene que tomar precauciones, esconderse, no ir a Juedea…. Era prácticamente un proscrito. Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes de que, si alguno sabía dónde estaba, lo notificaba para detenerle (JN 11.56) Hoy se hubiera puesto precio a su cabeza.
Así Jesús ya no andaba en público entre los judíos, sino que se retiró de allí a la región cercana al desierto (JN 11.54; CF. JN 7.1 Mt 12.15) Pero en algún momento Jesús decide volver a Judea (CF. Jn 11.7-9)
CANCIÓN: "NADIE TE AMA COMO YO"